BITACORA

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Tuesday, September 25, 2012


La algarabía de las barras bravas de Romney

Por Rafael Prieto Zartha

Indiscutible que los candidatos a la presidencia están buscando exposición en los medios de comunicación en español, ahora que la competencia por la Oficina Oval está entrando en la recta final.

El presidente Barack Obama le concedió el honor a la corresponsal de la agencia EFE en la Casa Blanca, María Peña, de dialogar con ella, cuando despegó su campaña durante una visita a Colorado. La cita ocurrió tras el estallido de las protestas en el mundo musulmán contra la absurda película que hace burla del profeta Mahoma.

En esos mismos días, el presentador de Telemundo, José Díaz-Balart, tuvo una entrevista privada con Obama y posteriormente con el aspirante republicano Mitt Romney.

El Gran Encuentro con los Candidatos en Univisión fue el 19 y 20 de septiembre, con la presentación separada del candidato retador el primer día y la del incumbente, que desea la reelección, en el segundo.

Las apariciones en las cadenas en español se dieron después de una agria crítica a la comisión de debates presidenciales, que excluyó en este año a periodistas de las minorías como moderadores de las confrontaciones, que tendrán exposición nacional el 3, 16, y 22 de octubre, desde Denver (Colorado), Hempstead (Nueva York) y Boca Ratón (Florida).

Me dejó lelo la algarabía de los seguidores de Romney en la presentación que realizó en la Universidad de Miami, que se asemejó a la gritería que protagonizan las barras bravas en los estadios de futbol del mundo. El acto no pareció un foro en el que interviene alguien que podría ocupar el cargo más importante de la Tierra, sino una conversación aliñada con el eco estridente de una banda de hooligans.

Yo triné por Twitter y recibí la respuesta que desde el inicio del programa se había advertido que la audiencia estaría compuesta por partidarios del aspirante republicano. Me callé en un silencio permeado por la comprensión, aunque en el fondo me quedó la sensación de que algunos de los asistentes habían trasgredido las normas de decoro, urbanidad, modales y buenas maneras en una ocasión solemne.

Hasta Jorge Ramos resultó abucheado por el público por inquirir al candidato sobre temas incómodos y Romney sonrió diciendo que tenía respaldo.

Lo que no supimos los televidentes es que el candidato republicano recibió ese apoyo indigno de los concurrentes a una gallera, porque su campaña amenazó con posponer la presentación si no se admitía a sus simpatizantes para que llenaran los asientos libres en el anfiteatro.

El destape de lo ocurrido lo hizo el sitio de internet BuzzFeed Politics, con la firma de su periodista McKay Coopins, quien también reveló que el encargado de coordinar los foros por parte de la Universidad de Miami, tiene vínculos con la campaña de Romney.

De ahí el espectáculo mentiroso de que Romney cuenta con el respaldo vocinglero de los latinos por la impresión que causó lo difundido por Univisión nacionalmente. La realidad es que Romney solo recibe 21 por ciento de las preferencias y Obama, 74 por ciento, de acuerdo con el sondeo de ImpreMedia y Latino Decisions.

Y eso que los números se contabilizaron antes de que se revelara el video en que Romney insulta al 47 por ciento de los habitantes del país con el calificativo de “dependientes” y “víctimas”, lo que no puede ser interpretado de otra manera que con el adjetivo de mantenidos, que no pagan impuestos.

Entre los mantenidos, según Romney estarían: jubilados, veteranos de las fuerzas armadas y trabajadores que no califican para aportar al fisco por las disposiciones tributarias federales.

Posteriormente, Romney dio a conocer su declaración de impuestos de 2011, que indica que pagó 14 por ciento de las entradas, que es menos que el aporte promedio de 20 por ciento que tributan los ciudadanos regulares. Para completar, Ann, la esposa del candidato  dijo que tenemos que estar agradecidos con que su marido esté buscando la presidencia.

Y se supo que el padre de Romney, George, solicitó welfare en sus años mozos.

Tuesday, September 18, 2012


Somos republicanos y no lo sabíamos

 Por Rafael Prieto Zartha

 Durante su discurso ante la convención republicana, en Tampa, el pasado 29 de agosto, la gobernadora de Nuevo México, Susana Martínez, contó como se había cambiado del Partido Demócrata al Partido Republicano.

La gobernadora, una de las nuevas estrellas hispanas del Gran Viejo Partido (GOP), narró que sus padres eran demócratas y que ella también lo había sido.

Sin embargo, en medio del dilema de lanzarse a un puesto político en un diálogo con su esposo de pronto tuvo una epifanía: “somos republicanos”, le dijo.

Acababan de sostener una conversación sobre welfare, el tamaño del gobierno, los impuestos para las familias y los pequeños negocios, cuando ocurrió la revelación.

Utilizando la frase “somos republicanos y no lo sabíamos”, como paradigma del discurso de Martínez vino a Charlotte la activista Rachel Campos-Duffy, a promover la campaña presidencial de Mitt Romney.

 Campos-Duffy, quien hizo televisión en la década de los noventa, señaló que le había pasado algo exactamente igual que a Martínez: de venir de una familia demócrata había descubierto que era republicana.

La mujer de 41 años, que tiene seis hijos, afirmó que “somos republicanos y no lo sabíamos” se aplicaba a la comunidad hispana por sus tradiciones y valores.

Campos-Duffy utilizó el lema como caballito de batalla de la campaña latina Juntos con Romney, del exgobernador de Massachusetts,

Además de Campos-Duffy, Juntos con Romney trajo a Charlotte a Craig Romney, el hijo menor del aspirante republicano y al exsecretario de Comercio de la administración del expresidente George W. Bush, Carlos Gutiérrez.

Gutiérrez destapó una carta de la campaña de Romney, sin antecedentes: el candidato republicano conformará una comisión bipartidista para resolver el problema de inmigración de forma permanente.

El exsecretario puntualizó que el exgobernador buscará soluciones que no tendrán un carácter temporal como los dos años de la acción diferida que lanzó el presidente Barack Obama para los soñadores, sino medidas definitivas.

Yo me quedé con la boca abierta, cuando Gutiérrez hizo la develación frente a medio centenar de latinos, que acudieron a la biblioteca pública del sector exclusivo charlotense de South Park.

Después, en un diálogo directo con el exsecretario le pregunté si había logrado cambiar la filosofía de Romney respecto a inmigración, dado que Gutiérrez poco y nada intervino en el diseño de la plataforma republicana en materia migratoria.

Posteriormente, entendí, Romney ha comprendido que su recalcitrante punto de vista migratorio de su campaña, no le ha ganado amigos entre los votantes latinos.

Las encuestas lo muestran rezagado entre los electores hispanos, dado que Obama le lleva una diferencia mucho más amplia que el doble en las preferencias.

Entonces ha llegado el tiempo de enderezar entuertos y hacerse amigo de todos los latinos. El candidato republicano ha programado en estos días, apariciones en la televisión en español y ofrecerá discursos ante audiencias hispanas

Su hijo Craig, presenta al padre como un hombre interesado en resolver los problemas de los latinos y Juntos con Romney lanzó un video por mes de la hispanidad.

Pero el pero es muy grande: ¿Cómo confiar en un candidato que dejó que el peor enemigo de los inmigrantes indocumentados hispanos, Kris Kobach, forjara la plataforma de su partido en inmigración?

¿Fueron una ilusión sus pronunciamientos en contra una reforma migratoria?

Abiertamente, ¿acaso no dijo que se oponía al Acta de los Sueños?

 ¿No fue él quien propuso que los indocumentados se autodeportaran?

El Partido Republicano hundió en diciembre de 2010 el Dream Act, con el concurso de cinco senadores demócratas. Ese no es el mismo Gran Viejo Partido que en el siglo 19 proclamó la liberación de los esclavos. Yo lo tengo muy claro.

Tuesday, September 4, 2012


Fidel Castro en la convención de Charlotte

Por Rafael Prieto Zartha

Flaco favor le hacen a los inmigrantes, los activistas que se aparecen a las manifestaciones en que se aboga por una legalización de los indocumentados con camisetas con el rostro y el nombre del dictador cubano Fidel Castro.
Ocurrió en Charlotte, durante la marcha de protesta previa a la apertura de la Convención Demócrata, en la que los inmigrantes se presentaron con el lema de “sin papeles y sin miedo”, que adornaron con figuras de las preciosas mariposas monarca, que anualmente vuelan de Michoacán a Carolina del Norte, sin que las detecte la Patrulla Fronteriza.
Precisamente, más de media docena de activistas con poleras amarillas y blancas con la cara de Castro se ubicaron detrás de los caminantes de la causa proinmigrante.
Con todo respeto les pregunté acerca del motivo de su indumentaria y la respuesta fue tan dictatorial como las ordenes del octogenario exmandatario oficial cubano.
“Apoyamos a Fidel Castro, a Hugo Chávez y estamos en contra del imperialismo”, me contestó un individuo con acento del Sur de Sudamérica, que no dejó hablar a los demás,
Cuando estaba a punto de argumentarle que era una contradicción que estuvieran disfrutando de una actividad democrática imposible hacer en la Cuba de Castro, simplemente actuando como un matón lumpezco amenazó con golpearme.
 El asunto por fortuna no llegó a mayores, el jefe del grupo, que tenía el cabello arreglado con rizos y una chivera mínima, se fue con sus áulicos para otro lugar del desfile y yo continué observando la marcha.
Entiendo perfectamente que todos tenemos derecho a tener una ideología propia y a expresarla pacíficamente.
Pero esa misma libertad me permite cuestionar a gente que viene aquí a promocionar a un personaje que ha sido enemigo de Estados Unidos, durante medio siglo, ad portas de un evento cívico para designar libremente al candidato presidencial de uno de los dos partidos políticos tradicionales.
No lo entiendo, porque Castro nunca ha permitido elecciones libres en la isla y mucho menos la expresión abierta de oposición a su régimen.
Si se ha perseguido y han organizado actos de repudio contra mujeres indefensas armadas con gladiolos, no me imagino lo que les podría pasar a los señores de las camisetas si se aparecieran en la Plaza de la Revolución de La Habana con ropa que tuviera mensajes en contra de Castro.
La cuenta de asesinatos políticos registrados en los 52 años de dictadura de “Alejandro”, el guerrillero mítico de la embarcación Granma, va en más de 13 mil.
La Revolución Cubana surgió como la aventura romántica de un grupo de barbados que derrocó la dictadura de Fulgencio Batista y que en su camino construiría una nueva sociedad y un hombre nuevo en el Caribe, donde la brisa peina las palmeras.
Lo malo es que el experimento resultó en un fracaso macabro. Las historias de horror de amigos y compañeros de trabajo cubanos que conocí en Los Angeles y Miami, no me dejaron la menor duda que en Cuba ha imperado la opresión y el miedo.
Eso sí, disiento de la premisa de que los cubanos son los únicos que han sufrido, dado que en Latinoamérica cada nación ha vivido su propia angustia, dolor y sangre.
La comunidad hispana de Estados Unidos tiene que hacer un ejercicio de entendimiento en el que se busquen puntos de encuentro y se desdeñen símbolos que ofenden a otros y afectan la convivencia.
Y a los que odian a éste maravilloso país, que no está libre de defectos, les digo que las puertas son angostas para entrar e inmensamente anchas para que se vayan quienes estén aquí a disgusto, entre ellos los que vienen a actuar como delincuentes comunes.
¿Cómo se espera que a los indocumentados se les dé la oportunidad de legalizar su situación migratoria, sí se da la impresión de ir de la mano del enemigo?
En algo positivo, chévere estuvo la cumbia que tocaron los Jornaleros del Norte frente al edificio del Banco de América, cuya arquitectura fue concebida por un hispano sudamericano.

Tuesday, August 28, 2012


La plataforma

Por Rafael Prieto Zartha

 Este domingo que pasó, en el programa Al Punto de Univisión fue invitado el exburócrata de la Administración del expresidente George W. Bush, Adolfo Franco, quien nos llegó a los televidentes con un cuento nuevo: las plataformas que aprueban los partidos en las convenciones no cuentan.

Es decir, que todo el esfuerzo de gastar millones de dólares para hacer los encuentros cuatrienales en los que se oficializa el lanzamiento de la fórmula presidencial y se establecen los principios del partido no sirven, en lo que tiene que ver con el delineamiento de los fundamentos de la agrupación política.

Afortunadamente, la gente no es tonta y no se traga entero todo lo que dicen en los medios de comunicación.

Franco pretendía desviar la atención de la grosera plataforma republicana en materia de inmigración, que solo ofrece dolor y sufrimiento para la comunidad indocumentada afincada en Estados Unidos.

La carta de principios del partido republicano para los inmigrantes fue presentada nada menos que por Kris Kobach, el autor intelectual de la mayoría de las medidas antiinmigrantes que se han propuesto o aprobado en este país en la última década.

Sus obras iniciales fueron las normativas locales en Hazleton (Pensilvania) y Farmers Branch (Texas), que proponían prohibir el alquiler de vivienda a los indocumentados.

Después, impulsó la ley SB1070 de Arizona, con el fin de criminalizar a los indocumentados y metió la mano en las otras leyes estatales que buscan la “autodeportación” cacareada por el candidato Mitt Romney durante las primarias republicanas.

Kobach ha estado detrás de la ley de Alabama, que asigna funciones migratorias a los educadores asignándoles la tarea de preguntar por el estatus migratorio a los niños, para determinar si entre sus alumnos hay indocumentados. Ese invento de Kobach hizo que el ausentismo, entre los menores de edad latinos, llegara al 13 por ciento.

Las palabras de Kobach durante la presentación de la plataforma republicana de inmigración fueron más que dicientes: “Si verdaderamente quieres crear empleos mañana, puedes eliminar a un inmigrante ilegal hoy”.

Los principios republicanos en inmigración, que se votarán durante la convención de Tampa, incluyen:

- Más E-Verify.

- No a las ciudades santuario.

- Terminar  el muro fronterizo con México.

- No a las matrículas para estudiantes indocumentados, al precio de residentes estatales.

Claramente los republicanos se lanzan de hecho contra los soñadores, que aspiran a continuar sus estudios superiores pagando, pero pagando unas tarifas asequibles.

La última aventura de Kobach, el “de facto” portavoz republicano en inmigración, es asesorar una demanda de agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) de Texas contra la acción diferida. La querella, alabada por el congresista antiinmigrante Lamar Smith, argumenta que la medida del ejecutivo hace que los agentes migratorios “violen la ley”. Esa es la oferta republicana: pretender negar una oportunidad a dos millones de jóvenes, que son vitales para el país y la mejora de la economía.

Pero eso es algo que no entiende gente como Kobach y Franco.

Las aseveraciones de Franco durante el programa de Jorge Ramos, fueron tan descaradas, que su copartidario, el exdirector del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), Alfonso Aguilar, se vio obligado a corregirlo.

Hace unos días, Franco elogiaba al alguacil Joe Arpaio y justificaba las cárceles privadas de ICE, en un programa de la cadena internacional NTN24, diciendo que el sheriff actuaba de acuerdo con la ley y los centros de detención  funcionaban relativamente bien.

Las demandas contra Arpaio indican que lo dicho por Franco no es cierto, y los estudios sobre las prisiones señalan lo mismo. Tampoco es verdad que la plataforma de un partido que tiene siglo y medio de existencia no valga para nada.

Tuesday, August 21, 2012


La Bruja y el Arpío
Por Rafael Prieto Zartha

 Cuando le pregunté a los soñadoras qué opinaban acerca de la orden estatal ejecutiva de la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, de prohibir la expedición de licencias de conducir a los estudiantes indocumentados que sean aprobados por la acción diferida, la respuesta repetida fue la misma: “es una bruja... es una bruja... es una bruja”.

A las chicas que consulté no les afectaba la medida de Brewer, habían participado en una sesión informativa sobre la iniciativa de la Administración del presidente Barack Obama que impide su deportación, en la Coalición Latinoamericana de Charlotte, Carolina del Norte, a dos mil millas de Arizona.

No obstante, su solidaridad con sus colegas arizonianas era absoluta y su indignación brotaba a flor de piel porque el anuncio de Brewer se dio el mismo miércoles 15 de agosto, en el que millares de “dreamers” iniciaron sus trámites para salir de las sombras.

Por pura curiosidad me puse a consultar en la internet si el sobrenombre de “Bruja” para Brewer existía y me encontré con millares de entradas en las que los internautas se refieren con este apelativo para la gobernadora antiinmigrante.

Encontré menciones a través de Facebook, de Twitter, e incluso composiciones musicales y audiovisuales al respecto.

Uno de los videos musicales, llamado “La Brujer, canción de la gobernadora y el arpío (Arpaio)”, contiene la voz del intérprete Yayo de Nogales.

 Otro que interpreta el mismo tema es el cantante Santiago Silva, en una entrada en YouTube, que titula “La Bruja Brewer”.

Por supuesto, que el contenido audiovisual y las letras son irrespetuosas con la funcionaria de más rango de  Arizona y con el alguacil  de Maricopa, el más duro del oeste, pero al fin y al cabo, las canciones y los videos son más inofensivas, que las acciones de Brewer y Joe Arpaio.

Simplemente son una respuesta de la inventiva popular contra los perjuicios y el dolor que han ocasionado estos burócratas a la comunidad inmigrante con la ley SB 1070 y la cárcel de carpas, en el caso de Arpaio.

La más reciente medida de la gobernadora parece salida de otra dimensión. En un acto de rebeldía se niega a acatar algo que es obvio: Si el gobierno federal, que es el que de acuerdo con la Corte Suprema,  el que maneja el tema migratorio, da un estatus temporal a un grupo en particular, por una acción administrativa, los estados tendrían que aceptar la voluntad del ejecutivo.

Múltiples acciones administrativas del ejecutivo han sido emitidas en gobiernos republicanos y demócratas previamente sin que los gobernadores rezonguen.

Los sectores intolerantes han querido mostrar a Obama como un dictador por haber avalado al Departamento de Seguridad Nacional para que protegiera a los “dreamers”, lo cual es absurdo.

Obama no le ha hecho trampa al Congreso, solo ha actuado dentro del marco constitucional que lo faculta para tomar una acción ejecutiva temporal.

Si el presidente tiene la autoridad para eliminar terroristas sin pedirle permiso al congreso porque no tendría la autoridad para parar la deportación de jóvenes que se han educado aquí

Entre lo malo que tiene Brewer es que da mal ejemplo, y ya el gobernador de Nebraska, Dave Heineman, la imitó en negar los permisos de manejar a los soñadores.

Lo más probable es que el asunto se dirima en las cortes y triunfe la razón contra el egoísmo y la mezquindad.

En Carolina del Norte, los áulicos de Brewer están haciendo un llamado para que los funcionarios oficiales desconozcan la acción diferida del presidente y realicen actos de rebeldía.

La organización Americanos por la Inmigración Legal (ALIPAC), que dirige el activista antiinmigrante William Gheen, ha pedido que “todos los empleados federales repudien las directivas inconstitucionales de Obama de proveer la amnistía del Acta del Sueño a los inmigrantes  ilegales”.

No me extrañaría que algún cantor popular le componga a Gheen una tonada en la que lo presente como “el bufón”.

Tuesday, August 14, 2012

Paul Ryan: el próximo presidente de la nación

Por Rafael Prieto Zartha

El virtual candidato republicano Mitt Romney presentó a su compañero de fórmula para las elecciones de noviembre, Paul Ryan, al lado del acorazado Wisconsin, en Norfolk, Virginia, como “el próximo presidente de Estados Unidos”.
Por supuesto que el dislate de Romney fue solo eso, un lapsus linguis, en el calor de la emoción de destapar el gallo, que los medios de comunicación ya habían develado en la madrugada del sábado 11 de agosto.
En lo que si no se equivocó Romney, en lo que se refiere a política migratoria, fue en elegir a uno igual a él de insensible con los indocumentados radicados en Estados Unidos, incluyendo a los menores de edad y los jóvenes soñadores que hoy están amparados por la acción diferida, que en buena hora lanzó el presidente Barack Obama.
Y es que detrás, del exitoso político de 42 años, que lleva más de la tercera parte de su vida como congresista del estado de Wisconsin, y que figura en las fotos como el perfecto marido, de una familia perfecta, con tres retoños, está el cazador y el hombre que pesca peces a mano limpia.
De hecho, Ryan ha sido un desastre para los indocumentados durante sus años en el Capitolio.
En 2005, fue uno de los copatrocinadores de la ley Real ID, que generó la premisa de prohibir la obtención de licencias de conducir a los inmigrantes irregulares en todo el país.
El 6 de diciembre de 2005, votó a favor de la ley HR 4437, que pasó en la Cámara de Representantes y que criminalizaba a los indocumentados.
La HR 4437 contenía las provisiones más severas contra los inmigrantes que se hayan contemplado y provocó que millones de hispanos salieran a las calles con las camisetas blancas y las banderas de Estados Unidos, para decirle al mundo que los seres humanos no son ilegales.
La HR 4437 fue derrotada en las plazas públicas por los más inermes, pero esto no inmutó al congresista Ryan, pese a que su estado fue escenario de algunas de las manifestaciones más significativas de la primavera de 2006.
En ese mismo 2006, para mostrar su cordialidad con México, votó a favor de construcción de un muro físico y virtual en la frontera con el país vecino.
El 8 de diciembre de 2010, votó contra el acta de los sueños, apostando en contra de los ‘‘dreamers”, mientras que la mayoría de los congresistas hicieron lo contrario.
Actualmente, su portal de internet de representante a la Cámara incluye la visión más intolerante y chata para resolver el problema migratorio.
“No apoyo una amnistía para los millones de inmigrantes ilegales que ya están viviendo en Estados Unidos. Cualquier propuesta de reforma requiere que esos que han ignorado el imperio de la ley no sean recompensados por su acciones”, asevera el congresista.
Respecto al Dream Act, afirma: “creo que esa legislación intenta tratar el síntoma, en lugar que la raíz del problema” y agrega: “sería un error grave seguir (el camino de) reformas como el Acta de los Sueños”.
Para coronar el pastel con una roja y jugosa cereza expresa: “Una nueva legislación respecto a la política de inmigración debe requerir que los inmigrantes que buscan una tarjeta verde o la ciudadanía deben irse de Estados Unidos y reaplicar por la ciudadanía fuera de Estados Unidos, de tal manera que puedan reentrar al país legalmente”.
Lo que sugiere es más o menos la “autodeportación” sugerida por Romney, como si el ingreso legal para los latinoamericanos fuera sencillo. Respecto al Dream Act, Ryan y Romney comparten la misma filosofía de rechazo, que el aspirante presidencial republicano dejó sentada en el proceso de las elecciones primarias.
Con la designación de Ryan en el boleto republicano, el partido del elefante ratifica que opta por la vía más conservadora, y le da gusto a los amotinados del té.
Lástima que Romney no prefirió al senador cubanoamericano Marco Rubio. Habría sido una campaña con sonidos en español y con una ventana de apertura a un Dream Act limitado.

Tuesday, August 7, 2012


Viridiana: La soñadora indomable

Por Rafael Prieto Zartha

La primera vez que supe de Viridiana Martínez fue en junio de 2010, cuando dejó de comer durante 13 días, para presionar a la senadora de Carolina del Norte, Kay Hagan, para que la legisladora federal apoyara el Acta de los Sueños, que durante más de una década se ha propuesto como la opción para legalizar a los jóvenes indocumentados.
Viridiana, que se había plantado a acampar frente al edificio de la Legislatura del estado en Raleigh, solo suspendió el ayuno cuando una de sus dos compañeras de protesta fue hospitalizada víctima de un ataque de insolación.
Testaruda, Viridiana siguió reclamándole a Hagan, que apoyara a los soñadores, con la esperanza de que la senadora, siendo del mismo partido del presidente Barack Obama, apoyara una causa que el mandatario había abrazado y promovido.
Pero ¡oh decepción!, Hagan votó el 18 de diciembre de 2010 para matar el Dream Act, junto con otros cuatro senadores demócratas, que sufragaron contra la medida.
La foto de Hagan salió publicada, junto a la de los otros miembros de la Cámara Alta   que se opusieron a convertir en realidad el sueño de los muchachos, en un anuncio del Consejo Nacional de La Raza.
La organización pidió colocar el aviso en las casas para “no olvidar a los que privaron al país de las contribuciones de estos jóvenes talentosos”.
La primera vez que Viridiana entró en la cárcel por realizar un acto de desobediencia civil fue en Atlanta, después de ser arrestada por participar en un plantón frente al Capitolio Estatal de Georgia.
En abril de 2011, Viridiana y otros seis soñadores se sentaron en la vía pública, para protestar contra la decisión de los integrantes de la Junta de Regentes de Georgia, que había prohibido el ingreso de jóvenes indocumentados a las cinco universidades públicas más importantes de ese estado.
Los muchachos también se oponían al proyecto de ley estatal HB 59, que proponía vedar el acceso de los inmigrantes sin papeles a todos los colegios comunitarios de Georgia.
Además, estaban sentando su repudio a la propuesta legislativa HB 87, una copia de la ley SB 1070 de Arizona, que finalmente fue convertida en ley de Georgia.
Después, Viridiana fue detenida y llevada a la Cárcel de Charlotte, tras otra acción de desobediencia civil en las inmediaciones del centro de esa ciudad de Carolina del Norte.
Ocurrió en septiembre de 2011, tras un acto en el Colegio Comunitario Central Piedmont en el que varios soñadores confesaron ser indocumentados, para luego lanzarse a la calle gritando ¡“indocumentados y sin miedo”!.
Una decena de los jóvenes se sentó en una de las intersecciones con mayor tráfico de la ciudad, abogando por el Dream Act.
Viridiana no participó en el plantón, pero fue arrestada por la policía después de que dio declaraciones a la prensa.
En las tres primeras ocasiones en que la joven fue encerrada, el gobierno federal autorizó su salida, como parte de la promesa de no deportar a soñadores indocumentados que no representan un peligro para el país.
Viridiana era una niña de 7 años cuando fue traída de Monterrey, México, por su familia a la localidad de Sanford, en Carolina del Norte.
La joven, que ahora tiene 26 años, ha dicho que deseaba estudiar relaciones internacionales en la Universidad Estatal de Carolina del Norte (NCSU) pero no pudo hacerlo por su condición de indocumentada.
Yo he hablado con Viridiana y conozco que su terquedad es tan grande como sus convicciones. La última vez que la vi fue en el estacionamiento de las oficinas de reelección del presidente Obama, en Charlotte, un día antes del 15 de junio, cuando se aprobó la acción diferida: Estaba pidiendo que el mandatario actuara.
En los últimos días, Viridiana optó por un camino más arriesgado, se hizo arrestar, para ingresar al Centro Transicional de Broward, en Florida.
Allí, documentó con   rostros concretos las fallas de la discreción procesal ordenada por el gobierno y el multimillonario negocio de las prisiones privadas de indocumentados.
Las autoridades la soltaron, pero horas después fue regresada a la cárcel, por  demandar en una protesta que soltaran a los presos con los que compartió el encierro.